¿Qué pasa con las tareas en Montessori?

Durante el confinamiento han salido muchos debates respecto a la educación: tareas, tipo de tareas, brecha digital y de acceso a contenidos online, plataformas creadas y, aunque menos, también se ha hablado de las necesidades de los niños/as y qué otros provechos pueden sacar de esta situación excepcional que les hace estar confinados en casa con su familia.

Hemos preguntado a Dácil Martín, directora y responsable del área pedagógica de Kaizen Montessori (Gran Canaria) como enfocan las tareas encomendadas a los niños/as.

Sobre ‘marcar deberes

En Montessori, en cualquier escuela y también en la nuestra, la respuesta ante los deberes es clara: no existen los deberes, tal como estamos acostumbrados-as a concebirlos. Nosotros-as entendemos que la Educación forma parte de una tribu y una comunidad educativa, que no solo la compone la Escuela, también las familias, el ambiente, la sociedad, la política… todo tiene que ver con la Educación de los niños y niñas, porque ellos tienen mente absorbente y absorben del ambiente que les rodea.

Con respecto a los deberes, nosotros-as no «marcamos deberes» que tengan que hacer en casa, tareas obligatorias y que luego tienen que traer a clase para nosotros-as corregir, pero sí les mostramos a las familias qué contenidos se están trabajando, sobre todo en la etapa de Primaria, por si quieren reforzarlo de alguna manera en sus casas.

Desde la realidad

Por ejemplo, si esta semana estamos viendo en Geografía los continentes, les invitamos a que en sus casas investiguen, miren atlas, que hablen de familiares que quizás viven fuera y los sitúen en el mapa, para que ellos-as puedan llevar a la vida real todos los contenidos que vemos en el cole y que, por falta de tiempo, no se pueden ahondar. Pero claro, la gran diferencia es que se hace a partir del interés del niño-a, de la familia, de su disposición. Y no pidiendo que se traiga nada para después evaluarlo.

El confinamiento

Con respecto a cómo nosotros-as abordamos las tareas durante el confinamiento, nos estamos encontrando con algo muy nuevo, para lo que nadie estaba preparado. César Bona habla de que parece que para demostrar que eres un buen profesor-a tienes que marcar muchas tareas y hacer como que estás trabajando mucho. Ese es el miedo que tuvimos, sobre todo teniendo en cuenta que somos una Escuela privada: «queremos seguir trabajando en esto y tenemos que demostrar a las familias que estamos trabajando». Pero pasa el tiempo y te das cuenta de que lo importante no es eso. Estamos en un Estado de Alarma en el que estamos todos-as absolutamente desubicados-as, no sabemos qué hacer y de repente le estamos transmitiendo a los niños-as una total normalidad que tampoco existe. No es normal convertir tu casa en un aula. No es normal que tu padre se convierta en tu profesor. Entonces no podemos normalizar eso.

Habrá tiempo

Con respecto a los contenidos, sobre todo en la etapa de Primaria: año tras año volvemos a ver los mismos contenidos, pero van ganando en dificultad, de forma que si un niño de primero, poniendo el ejemplo de antes, no vio los continentes, no pasa nada porque en segundo volverá a ver los continentes y con algunos datos más, como aprender los países de Europa. Entonces nunca vamos a partir de la nada cuando empezamos un curso nuevo. Hay mucho tiempo para recuperar y hay un componente en el currículo de Primaria que no se habla de él, se habla solo de Lengua y Matemáticas y hay mucho currículo que tiene que ver con las emociones, la empatía, la sociabilidad, saber emprender, descubrir, leer, la creatividad, el arte… Es el momento de hacer esto en casa y, entre todos-as, disfrutar. Creo que habría que evitar agobiar a los niños-as, que están contando con unos horarios que no son reales, porque nosotros-as entre las lecciones, cambios, pausas… no son tantas horas como las que pretenden que pasen ahora en casa trabajando.

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