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Cuentos por Navidad

Tania Armas / Lanzarote

¡Por fin! Comienza un nuevo periodo vacacional (al menos para los peques de la casa) y con él, algo que en casa apreciamos muchísimo, más tiempo para realizar actividades en familia.

Muchas son las actividades que podemos realizar juntos en estos días, pero en casa hay una que nos gusta especialmente: leer. Tiempo antes de las vacaciones disfrutamos pensando en el nuevo libro que vamos a poder leer sin prisas, a cualquier hora, en la posibilidad de compartirlo en familia después de desayunar, sin tener en cuenta los horarios del cole o la guagua, incluso soñamos con la idea de poder leer algunos cuentos más antes de dormir porque no tenemos que madrugar tanto al día siguiente y saboreamos la posibilidad de visitar bibliotecas hasta ahora desconocidas.

Muchos y muy conocidos son los beneficios de la lectura en la infancia (también en la edad adulta, pero hoy no viene al caso), cabría destacar el desarrollo del lenguaje, de la creatividad, valores, empatía, adquisición de vocabulario… pero no debemos olvidar el beneficio más importante, y es que ¡leyendo nos lo pasamos genial! Leer nos abre un mundo de fantasía infinito con el que podemos reír, llorar y vivir innumerables aventuras.

Por ello, en casa la literatura es un miembro más de la familia. A continuación, te cuento cómo disfrutamos de ella en estas vacaciones en casa.

– Mantén los libros al alcance de los niños y niñas de la casa:

Desde mi punto de vista, este es uno de los puntos clave para fomentar la lectura en la primera infancia. En casa, los libros están presentes en todas las habitaciones, y siempre al alcance de los peques, de manera que puedan acceder a ellos siempre que les apetezca. Obviamente, y dependiendo de la edad, quizás haya libros que quieras mantener “a salvo” de las manitas destructoras de un bebé, en ese caso en casa los acompañamos en la lectura, pero siempre tendrá a su mano libros adaptados a su edad.

– Visitas a la biblioteca municipal

En casa somos muy amigos de la biblioteca. A nuestro hijo y nuestra hija les fascina la cantidad de libros que hay (y eso que nuestra biblioteca es más bien pequeña), de todas las temáticas, formatos e ilustraciones imaginables. Y el hecho de poder elegir algunos de los títulos para disfrutarlos en casa durante un tiempo les resulta simplemente maravilloso. Para nosotros como familia es sin lugar a dudas un espacio de disfrute, donde podemos pasar horas hojeando, levantando solapas y leyendo en familia (nuestros hijos aún no leen solos, ¡aunque la mayor está empezando!). Puede que en estos tiempos pandémicos tu biblioteca no esté disponible como espacio, pero es probable que puedas reservar tus libros vía telefónica y pasar a buscarlos cuando puedas. Se pierde el encanto de elegir uno-a mismo-a los cuentos en un paseo entre títulos de todo tipo, pero si le pides consejo a tu bibliotecario o bibliotecaria seguro que puede recomendarte de maravilla según los gustos de tu familia.

– Atentos-as a la agenda cultural:

En casa solemos estar muy atentos a las actividades culturales que se programan en nuestra isla. Los cuentacuentos, teatros, títeres… nos encantan y nos parecen una maravillosa manera de acercarnos a la literatura y el arte, donde tanto grandes y pequeños disfrutamos. En estas fechas, afortunadamente (aunque nos encantaría que fuera así todo el año) la oferta suele aumentar, eso sí, hay que estar pendientes de las fechas de inscripción porque ¡las plazas vuelan!

Tiempo de lectura en familia:

En casa, hay un solo momento de lectura con horario marcado, la hora del cuento antes de dormir. Es sin duda, uno de los mejores momentos del día y hemos tenido que llegar al acuerdo de que leemos dos cuentos y apagamos la luz, pues si por ellos fuera podríamos acabar con la estantería antes de cerrar los ojos.

Sin embargo, muchos son los momentos de lectura en familia durante el día, sin horarios, sin restricciones, simplemente sujetos a lo que nos apetece en ese momento (y a la disponibilidad de los lectores, claro está).

Ahora que los niños van creciendo y pasan más tiempo disfrutando en solitario de sus libros (aún sin leerlos) en casa aprovechamos los adultos para sacar también nuestros ejemplares y leer mientras lo hacen ellos. Puede que sean tan solo cinco minutos, pero son cinco minutos maravillosos en los que todos podemos adentrarnos en nuestros libros y les mostramos que nosotros también disfrutamos de nuestras lecturas en nuestro tiempo libre.

¿Y después de leer?

Tras la lectura de un cuento surgen a menudo, y de manera espontánea, ideas relacionadas con éste con las que podemos pasar un buen rato en familia. Te comento aquí algunos ejemplos:

– Dibujar/colorear/moldear los personajes del cuento.

– Buscar información sobre algo que nos haya llamado la atención en el cuento (en otros libros en casa, en la biblioteca, realizando entrevistas a otras personas…)

– Disfrazarnos de los personajes y representar el cuento.

– Realizar un teatro de sombras. Existen muchos tutoriales en internet de cómo hacerlo, pero en casa con recortar las siluetas de los personajes y proyectarlas en la pared con una linterna, ¡hemos hecho magia!

– Dibujar un cómic.

– ¡Y cualquier otra idea que se te ocurra!

Nosotros ya hemos pasado por la biblioteca a por algunos títulos con los que disfrutar estos primeros días de vacaciones. ¿Y ustedes? ¿Qué van a leer en estas fiestas?